San Julián: Reconstrucción virtual del homicidio Malvar y ADN a un pelo para realizar un cotejo

A más de dos meses del homicidio de Zulma Malvar, la próxima semana se iniciará una reconstrucción virtual por Criminalística y se aguarda un estudio de ADN mitocondrial a un bulbo de un cabello encontrado en la escena del crimen. Esta última pericia será determinante en la continuidad de la causa.

La muerte de Zulma Malvar (63), reconocida médica de Puerto San Julián, sigue sin resolverse. El 18 de octubre se cumplirán exactamente tres meses del brutal crimen y la Justicia aún hoy no sabe a ciencia cierta quién o quiénes la asesinaron. Mucho menos el por qué.

En la continuidad de la causa, que lleva adelante el Dr. Ludovico Pío Pala, titular del Juzgado de Instrucción de la ciudad portuaria, la próxima semana se realizará una reconstrucción virtual del homicidio.

La pericia estará a cargo de la División Criminalística Pico Truncado y se llevará a cabo a partir del 9 de octubre. Se iniciará una nueva inspección ocular en el domicilio de Zulma Malvar para obtener precisiones del inmueble y así poder reflejarlo de manera virtual. Entre estos, principalmente la cocina, donde golpearon y/o la mataron, y el patio, donde fue encontrado el cuerpo.

Específicamente, la Justicia busca poder conocer cómo fue posible que el autor material del homicidio fuera capaz de ingresar al domicilio sin ser captado por las cámaras de seguridad de las cercanías de la casa. Sólo hay registro de una persona pasando por esa zona, pero que nada tuvo que ver en el hecho. Esta arista, como tantas otras, hace pensar a los investigadores que el homicida de Zulma está dentro de su círculo íntimo.

Una reconstrucción virtual de un homicidio es un trabajo muy complejo y que podría demandar meses, dependiendo de los diversos elementos e hipótesis que se barajen en la causa. Para la de la doctora, en la que aún no se sabe quién o quiénes la mataron, la tarea es aún más dificultosa, si es que se busca proyectar todo lo del expediente.

Si bien se trata de un requerimiento judicial para avanzar en la causa y que podría ayudar al magistrado y al fiscal Alejandro Victoria a sacarse algunas dudas y dar un paso más en el esclarecimiento del homicidio, lo que será verdaderamente determinante en la continuidad del proceso será un nuevo estudio de ADN que se enviará para realizar a otro centro de análisis de mayor complejidad.

Según pudo conocer La Opinión Austral, el juzgado tiene todo listo para enviar a realizar un “ADN mitocondrial” de un bulbo de cabello “muy importante” que hallaron, aparentemente en la escena del crimen, y cuyo estudio no se habría podido realizar exitosamente en el Laboratorio Regional de Investigación Forense. Además de algunos hisopados más.

En este sentido, vale mencionar que desde el primer momento la principal hipótesis sembrada por el equipo investigativo de la Policía fue la de un crimen familiar. En esa lógica, el juzgado ordenó un allanamiento en la casa de la nuera de Zulma, Cristina Burgos.

Las pericias químicas y los resultados obtenidos hasta hoy, con ADN que se sacó de las uñas de Zulma, manchas de sangre, entre otros, no habrían arrojado resultados positivos para el cotejo con ella ni con ninguna otra persona del vínculo cercano de la víctima. En caso contrario, la Justicia habría ordenado alguna detención, cosa que no ocurrió. Al parecer, de no suceder nada extraordinario, no habrá ninguna orden de este estilo en el corto ni mediano plazo, puesto que las diligencias ordenadas en estos días demorarían meses.

Cabe recordar que a Zulma, antes de ahorcarla hasta la muerte, también la golpearon. Mantuvo un enfrentamiento con su victimario o victimaria, que se inició en el interior de su casa y habría terminado en el patio, donde se halló el cuerpo, aunque no se descarta que quien la matara la hubiera arrastrado hasta allí.

La causa de fallecimiento que arrojó la autopsia a la que fue sometido el cuerpo de la doctora marcó que el deceso se produjo por una “asfixia mecánica”, es decir, por estrangulamiento. En términos precisos,

, la mujer falleció por una “anoxia encefálica por asfixia mecánica por compresión cervical extrínseca”.

Su madre aún no lo sabe

Por el complejo estado de salud de la madre de Zulma, con quien compartía residencia, nadie le ha contado lo sucedido para resguardarla y la mujer fue puesta en un asilo. Las autoridades tampoco pudieron obtener ningún testimonio de ella que pudiera ayudar en la investigación. Ella estaba en la casa en el momento en que mataron a su hija, pero se encontraba en su habitación y no escuchó ni vio nada.

Por Juan Manuel Reyna

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