Qué le depara la pospandemia a Puerto San Julián

El mundo se avecina a la pospandemia, pero a qué costo.
El mundo se avecina a la pospandemia, pero a qué costo.

La inmunización y las medidas tomadas por Nación ayer permiten pensar a la realidad después de la pesadilla del COVID-19. Mayor liberalización, pero también más precarización de la vida.

Puerto San Julián, al igual que el país, se encuentra en plena transición hacia lo que se conoce como la pospandemia. Lo peor del COVID-19 parece ya haber pasado. El avance en el plan de inmunización fue tal que se logró minimizar el impacto de la cepa Delta de este virus.

Luego de más de 3 meses de baja en los contagios diarios, el gobierno nacional tomó las primeras grandes medidas que apuntan a una apertura sustancial de la sociedad y la economía luego de 1 año y medio de restricciones. La madre de estas medidas fue el fin en la obligatoriedad del uso del cubrebocas (en espacios abiertos y sin aglomeración), símbolo de las restricciones implementadas debido a la pandemia.

Ahora, el desafío es pensar a la sociedad argentina, santacruceña y sanjulianense sin el flagelo de la pandemia oprimiéndola.

Cabe pensar que fluirán las nuevas oportunidades sociales y económicas de recuperación para la comunidad, en especial para aquellos más postergados.

También es razonable pensar, por un lado, que luego de una época marcada por la restricción social sobrevenga otra caracterizada por una mayor liberalización y espíritu festivo en busca del tiempo perdido. Ello fue así en distintas etapas de la humanidad que sucedieron a eventos calamitosos.

Esto puede ser de esa manera, aunque se perciben muchos claroscuros que emergen en parte por las aceleraciones y cambios activados por el surgimiento del COVID-19 y todo lo que creó a su alrededor.

El espejo de los años 1920

La década de los años 20 del siglo 20 suele ser utilizada como un espejo de los tiempos actuales. Aquellos eran momentos posteriores a la, hasta en ese momento, confrontación bélica más cruenta que había enfrentado la especie humana: la Primera Guerra Mundial. Al finalizar ella, las sociedades europeas y estadounidense experimentaron uno de los periodos de mayor liberalización social registrados en la historia reciente.

Auge del nudismo y la actividad sexual, orgías. La libido se desencadenó, al igual que los movimientos sociales abroquelados en el feminismo también se expandieron y lograron grandes conquistas. Ello fue acompañado por un periodo de significativo crecimiento económico en muchos países.

Los ideales de justicia, libertad y democracia occidentales triunfaron sobre el autoritarismo burocrático del imperio alemán (el segundo Reich) y sus aliados, pero se decidió no darle importancia a los efectos colaterales que esa situación fue engendrando, como el descontrol de la especulación económica y el ascenso del fascismo, que a la postre terminaron marcando el final de esa Belle Epoque y la entrada a un nuevo periodo de beligerancia, al que se sumó una crisis económica mundial sin precedentes a partir de la Gran Depresión estadounidense.

La administración de la pospandemia

En nuestro presente, el mundo pospandemia puede entrar en una nueva época de liberalización social. Sin embargo, también es posible que venga acompañada de una profundización de la liberalización económica, en especial, respecto al formato del trabajo, que será cada vez mas precario y fantasmal.

A nivel político parece haber un corrimiento hacia la derecha ideológica, que avala esa precarización del trabajo y la vida. El resurgimiento de la coalición macrista larretista y el de figuras como Javier Milei avalan dicha tendencia que apunta a maximizar ganancias empresariales en desmedro de los trabajadores.

El gobierno nacional, en el afán de ordenarse a sí mismo, a la coalición y absorber esta reacción conservadora, asumió una actitud de mayor fortaleza con la entrada de figuras históricas, duras y experimentadas del peronismo más tradicional, en comparación al gabinete laxo e incompetente que asumió en diciembre de 2019, avalará la generación de oportunidades económicas a como de lugar, sin importar si las mismas son precarias o no.

Hacer, hacer y hacer

Lo importante para la administración, no tanto de cara a noviembre aunque sí de cara a las presidenciales, será hacer, hacer y hacer, tomar la iniciativa en todo y encaminar así al país a la normalización en el marco de un nuevo ciclo de crecimiento económico sostenido, sin importar si los salarios sean equivalentes a los de Vietnam o Burundí y se consolide la economía informal. Siempre quedará bien que en un país haya desocupación de 1 digito por más que la renta per cápita sea digna de una nación africana.

En lo social, el campo sembrado por las medidas progresistas tomadas en la última década y media seguirá creciendo, lo que habla de una sociedad cada vez mas abierta, sin embargo, se ve que con el ascenso de las nuevas derechas también se visibilizan reacciones contra esa ampliación de derechos.

En esa grieta mencionada, el estado no deberá tolerar exacerbaciones fascistizantes que propicien persecuciones contra las minorías sexuales, ni religiosas ni a las mujeres que deciden sobre sus cuerpos gracias a los instrumentos legales que le proporciona el poder público. Debe incluir a todos en una síntesis hegeliana, pero a la vez poner limites a los discursos de odio antes de que estos terminen copándolo como pasó en la Alemania Nazi o en la última dictadura militar.

Puerto San Julián en la pospandemia

Puerto San Julián, en el contexto mencionado, tiene grandes oportunidades y potencial para un desarrollo que la ubique como una de las localidades más pujantes de Santa Cruz y la Patagonia.

Actividades como el turismo, la pesca, la agricultura, el comercio, la ganadería y la manufactura pueden ganar más espacio si es que se dan las políticas públicas locales y provinciales acertadas para que ello suceda. Quizás la clave esté en lograr una sinergia entre ellas y entre otros escalafones de las distintas cadenas de agregado de valor que conforman a la economía productiva nacional.

La minería seguirá siendo la actividad productiva hegemónica en la economía local, aunque también ello significa una ventana de oportunidad para las otras actividades económicas, pues el nivel de diversificación que presenta el sector minero ofrece cada vez más chances de integración de otros rubros.

Entre la apertura y la fractura social

En el plano social, Puerto San Julián está en sintonía con los cambios progresistas emanados de una sociedad compleja y acompañados por la política en relación a las minorías sexuales, el derecho de las mueres a decidir sobre sus cuerpos y el consumo de canábis con fines médicos.

Aunque está apertura también tiene un reverso, que es la fractura social. Ello puede reflejarse en las tensiones surgidas en el episodio de las ocupaciones de viviendas abandonadas en la localidad y una cantidad inusual de hechos de inseguridad registrados en el presente año. La pandemia y la crisis económica actual también produjo estragos en materia de aumento de la pobreza.

Tanto en lo social como lo económico, la mayor parte de la dirigencia política local, excepto sectores conservadores mediáticos y religiosos, está de acuerdo en seguir con el rumbo de diversificación en dichos aspectos, pero no encuentra respuesta a los problemas de índole local emanados del empobrecimiento como la inseguridad y la crisis en el acceso a la vivienda.

El claroscuro incierto

El futuro inmediato de la pospandemia aún se vislumbra nebuloso, con una situación económica preocupante que aún debe ser encarrilada por el gobierno nacional y un clima social fracturado que se divide entre la liberalización e inclusión y la reacción conservadora a esa tendencia, que cada vez crece más.

Estamos parados en medio de una transición entre lo viejo y lo nuevo. Hace también un siglo, ante el advenimiento del fascismo en Europa mientras los ganadores de la Primera Guerra tomaban sol en la playa sin ropa e imponían sus reglas a los perdedores, el intelectual marxista italiano Antonio Gramsci decía desde la cárcel donde estaba preso «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en este claroscuro surgen los monstruos».

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