Ñoquis sueltos en Puerto San Julián

La senadora nacional por Santa Cruz, María Belén Tapia, tiene un asistente y un chofer que deberían estar cumpliendo funciones en su despacho en Buenos Aires, pero viven y trabajan en Puerto San Julián.

La corrupción de las instituciones nacionales salpica a Puerto San Julián. El Divergente ha podido acceder a información sobre un sujeto que reside en esta ciudad, pero debería estar desempeñando su trabajo en la oficina de la senadora por la provincia de Santa Cruz, María Belén Tapia, de la Unión Cívica Radical. Partido que compone la coalición macrista que gobierna el país.

Arturo Alejandro Manyare vive en Puerto San Julián. Tiene una imprenta donde imprime material fiscal para monotributistas y empresas locales. Siempre trabajó y residió en la ciudad. Sin embargo, en un documento oficial del Senado de la Nación, se constata que esta misma persona percibe un sueldo por su función como asistente en el despacho de la representante legislativa de la cámara alta.

Según el documento, Manyare se desempeña como personal de planta temporaria desde el día primero de enero de 2018. Resulta extraño, pues, salvo que el señor Manyare tenga la habilidad de teletransportarse a la capital del país o la de duplicarse, hasta el día de hoy siempre ha residido en Puerto San Julián, abriendo su negocio a diario.

También hay un ciudadano que figura como chofer de la senadora. Un pariente de ella que vive en esta misma comuna.

¿Estamos ante un caso de corrupción? La evidencia es elocuente al respecto. Personas que deberían estar trabajando en el Senado de la Nación viven a miles de kilómetros de distancia. Y perciben salarios que superan largamente el promedio por no hacer nada relacionado a ser asistente de despacho o chofer de una senadora nacional.

Resulta más decepcionante aún tratándose de la senadora de un partido y una alianza que hace de la transparencia y la honestidad sus principales banderas. La corrupción no discrimina por partidos ni ideologías. Abraza a todo aquel que considere a la política como un camino de salvación individual y no colectiva.

Desde ya, si el señor Manyare dice que esta información no es así, y en verdad ofrece una colaboración específica para la senadora nacional, que desconocemos, lo invitamos a que se exprese a través de este medio.

Documento al que accedió El Divergente
Documento al que accedió El Divergente

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