Mujeres autoconvocadas de Puerto San Julián protestaron ante el Lombardich por falta de turnos y malos tratos

Algunas de las mujeres autoconvocadas en el Lombardich para denunciar falta de turnos y malos tratos.
Algunas de las mujeres autoconvocadas en el Lombardich para denunciar falta de turnos y malos tratos.

Reclaman solucionar falta de turnos para ecografía y consultas médicas. También denuncian trato inhumano por parte de elementos del personal médico.

Fueron recibidas por la directora Gorriti, quien les comunicó que tratarán de normalizar los turnos y solucionar problemas de atención.

Antes de hablar con la directora, fueron requisadas por el personal de seguridad y les quitaron los celulares para no grabar la conversación.

La queja de una mujer embarazada en Facebook, reproducida por El Divergente, provocó que muchas mujeres de Puerto San Julián que comparten el mismo problema o vicisitudes similares se autoconvocaran frente al Hospital Distrital para protestar por la falta de turnos para ecografías y los malos tratos.

Se trata de un problema que afecta no solo a mujeres embarazadas sino a todas las vecinas con problemas de salud en general que requieren de estudios con ecografía y atención médica.

La respuesta común que reciben es que solo atienden emergencias y la COVID-19 es prioridad sobre el resto de cuadros. Y si acceden al privilegio de ser atendidas, reciben un trato despreciativo.

«Te dicen que si no chorreas sangre no es una urgencia y ni te dan los medicamentos que necesitas» contó Carolina, una de las mujeres agrupadas. Carla, otra integrante, expresó que, en los casos que son atendidas, no solo reciben malos tratos cuando son atendidas por doctoras como Sofía Melchor, también les hacen mal las recetas.

Embarazo perdido por negligencia médica

No obstante, pueden contarse casos de extrema gravedad como la responsabilidad del hospital en la perdida del embarazo de una de las mujeres que se encontraban protestando hoy, el cual era de alto riesgo y que llevaba tres meses. Quienes debían atenderla no se encontraban disponibles y no podían darle turno para los estudios ni la atención indicada de cara al seguimiento.

Esta mujer, llamada Viviana, expresó que solo pudo acceder a hacerse la ecografía para ver si el embarazo podía ser salvado de los problemas que no fueron debidamente atendidos en tiempo y forma, pero la perdida del bebé en gestación era ya un hecho consumado.

El infierno de Viviana respecto al trato negligente del Lombardich se siguió replicando a través de la imposibilidad de poder ser recibida por un ginecólogo que verifique cual era su situación post-perdida de embarazo.

Estos problemas que afrontan las mujeres en el hospital toman mayor visibilidad en momentos en los que la circulación fuera de la ciudad está restringida y en Río Gallegos, donde se concentra la mayor cantidad de especialistas médicos, hay una situación de desborde por la pandemia. Dado ello, parece no haber alternativa a resignarse o a poder viajar hacia otra ciudad donde puedan atenderse, como es el caso de Viviana que irá a Buenos Aires.

Respuesta del Lombardich

Las mujeres autoconvocadas pudieron acceder a un dialogo con la directora Gorriti sobre los problemas descritos. La doctora les pidió que hagan una nota formal con los nombres de cada una de las firmantes dirigida al doctor Segovia para solucionar la crisis con los turnos para la realización de ecografías.

Carta de las mujeres autoconvocadas dirigida a la directora Gorriti.

Gorriti también les dijo que el problema con los turnos se da debido a la situación de pandemia que se vive en la localidad y la saturación en la falta de médicos especializados.

Tratarán de auditar y normalizar la situación de los turnos para que haya mas posibilidades de cubrir la demanda de estos y, a la vez, sean distribuidos sin favoritismos ni acomodos. También verificarán que las mujeres hayan podido ser atendidas por medio del llamado telefónico a cada una de ellas-

Cómo nota final, el grupo comentó a El Divergente que, ni bien tuvieron la posibilidad de hablar con Gorriti, el personal de seguridad las requisó y les sacó los teléfonos a fin de asegurarse que la conversación no fuera grabada. Una muestra de autoritarismo y maltrato que contradice la apertura al dialogo de Gorriti, pero que refuerza el desprecio que parece haberse apoderado del Lombardich en cuanto a su relación con la comunidad sanjulianense en general, y los más vulnerables en particular.

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