Las hermanas Vera no reciben respuestas del Lombardich por los maltratos de la doctora Melchor

Lo único que recibieron fue una defensa corporativa de los directores del hospital llamando a las hermanas a que se pongan en el lugar de la doctora.

Los concejales del Frente de Todos elevaron al Ministerio de Salud provincial una nota de las hermanas donde exponen la situación vivida con el objetivo de que se tomen medidas sustanciales.

A casi una semana de la situación de maltrato por parte de la doctora Melchor tuvieron que afrontar con su abuela, padeciente de un cuadro agudo de gastritis, las hermanas Vera no recibieron una respuesta que las conformara por parte de las autoridades del Lombardich.

Lo único que les dijeron, en una reunión mantenida con la directora Leticia Gorriti y las doctoras Quinteros y Melchor fue un llamado a la empatía y a la comprensión del estrés que afrontan los profesionales médicos en un contexto especial como el actual.

Esa no era la respuesta esperada luego de una situación en la que la señora Melchor se centró en generar culpa y responsabilidad tanto en la abuela como en las nietas, mientras la mujer mayor agonizaba del dolor provocado por su gastritis, en un contexto de nerviosismo que no hacía más que empeorarla, y le pedía disculpas llorando a la médica por el «sacrilegio» de haberla molestado a causa de un problema menor, según esta última.

Las hermanas Vera contaron a El Divergente que, mientras su abuela lloraba de dolor al punto de desvanecerse a causa del mismo, Melchor, ante el pedido de las mujeres para que se pudiera en lugar de ellas, minimizaba la situación de la anciana y les decía las nietas «¿Y en mi lugar quién se pone?».

Consideraron que la situación era propia de una emergencia, pues lo que parecía ser un ataque de gastritis también hubiera podido ser un infarto, pero en vez de darles la razón desde el cuerpo médico, se dio una situación de maltrato y manipulación, relataron las mujeres ante este medio, en la que ellas quedaron como únicas culpables.

Como forma de descargo ante la desidia de las instituciones, Virginia y sus hermanas decidieron realizar una exposición policial y por otra parte expresar lo sucedido en redes sociales, esto último tuvo una amplia respuesta en la que se visibilizaron otras situaciones de maltrato de la doctora Melchor, lo que desnudó su reputación polémica en la comunidad.

Lo peor de todo es que la sensación de injusticia sigue flotando en sus vidas cotidianas que se consolidó en la reunión mantenida con Melchor, Quinteros y Gorriti.

La doctora acusada, en el momento del encuentro, hizo gala de un carácter inusualmente cordial y amistoso en contraste con su habitual temperamento colérico y antipático, mientras que Gorriti se limitó a decir que ella les comunica a los médicos que tengan un buen trato hacia los pacientes.

Las ganas de sobrevivir en su trabajo por parte de Melchor ante la falta de alternativas mejores, más allá de que evidentemente se encuentra hastiada del mismo, y la poca voluntad del cuerpo médico y directivo del Lombardich para resolver este problema (uno de tantos en la administración del nosocomio) hicieron lo suyo para solidificar la sensación de «aquí no ha pasado nada y el show debe seguir».

Finalmente, fue en el Concejo Deliberante donde sí han tenido una respuesta que se acerca a lo acorde a las circunstancias, pues los concejales del Frente de Todos Gustavo Álvarez y Daniela Romillo elevaron la nota de queja de las hermanas Vera al Ministerio de Salud provincial con el objetivo de buscar una solución sustancial a la situación.

Las hermanas Vera aseguraron a El Divergente que no tienen nada contra el Lombardich. Resaltaron la buena gestión de Gorriti frente al nosocomio. Simplemente quieren una reparación respecto al mal momento que les ha hecho pasar la doctora Melchor a ellas y a su abuela.

Desde ya, en El Divergente pedimos disculpas si la información previamente publicada sobre este tema causó discordia en algunas de las personas involucradas.

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