La metodología pedófila que preocupa a padres de Puerto San Julián

El gaming, un ámbito acechado por pedófilos.
El gaming, un ámbito acechado por pedófilos.

Se trata de gente degenerada de cualquier edad que conoce a niños a través de juegos online muy de moda actualmente, como el Free Fire. Estas personas pervertidas entablan una relación con los niños, hasta llegar a extorsionarlos con que les envíen imagenes sexuales a cambio de monedas del juego.

Nichos pedófilos en juegos online

Los videojuegos online se han convertido en una pilar de la diversión de los jóvenes, y también en un medio de encuentro social. Juegos como el Free Fire o Fortnite, con millones de usuarios por todo el mundo, permiten agregar amigos y entablar conversaciones con otros jugadores.

Así como esta actividad fomenta diversión y ocio, también tiene un lado oscuro. Y es que, por ejemplo, juegos como el Free Fire se han convertido, desafortunadamente, en un nicho o casi mercado para pedófilos con intenciones puramente pervertidas e ilegales, afines a comercializar contenido sexual de menores.

Los padres deben saber que muchas veces el que se está comunicando con sus hijos también es un niño o niña que trabaja inconsciente o conscientemente para una red de pedofilia. Les prometen diamantes o gemas si enlazan relaciones con otros usuarios y consiguen que las victimas les envíen fotos provocativas.

Las redes de pedofilia aprovechan la credibilidad que genera otro niño con apariencia inocente para que ganen confianza y terminen captando videos o imagenes comprometedoras.

Este contenido, conseguido por otros niños captados, es enviado luego al pederasta mayor que lo comercializa en redes de pedofilia a cambio de dinero real. Entonces, debe entenderse que sigue habiendo riesgo aún cuando los niños estén conociendo a otros niños.

Estas fotos suelen rondar por portales de pornografía infantil. La dinámica del trafico de imágenes sigue su curso a partir de la amenaza a los menores con exponer las fotos ya enviadas en las redes sociales si no pasan más imágenes.

Estas extorsiones generan que les sigan enviando más contenido, ya que de lo contrario sacarían lo que tienen a la luz. Un factor que termina siendo causa de muchos suicidios de jóvenes con acceso a internet.

Según información relevada por distintas investigaciones, esta manada de enfermos pedófilos proviene principalmente de países cercanos al nuestro, como Brasil y Perú.

Más allá de los juegos

Muchas veces esta gente degenerada traspasa la relación del juego y consigue el WhatsApp, el perfil de Facebook o Instagram de los chicos. Se trata de una situación sumamente angustiante para los padres, que oscilan entre la prohibición y la permisividad en el uso de dispositivos con internet para sus hijos.

Muchas de esas fotos que consiguen los pederastas luego son vendidas por por dinero en páginas de contenido pedófilo. Se trata de un círculo vicioso atroz que no hace más que intoxicar el mundo en el que vivimos agregando un nuevo miedo a la vida cotidiana de padres e hijos.

Qué se puede hacer

La nota no viene a dar una clase de educación. Cada uno hace lo mejor que puede en su rol de madre o padre. Sin embargo, no debe pasarse por alto el hecho de que estos degenerados que buscan a niños inocentes y desprotegidos existen y son una amenaza real.

Quizá el camino pase por prestar más atención a los movimientos de nuestros hijos en los videojuegos online y en sus redes sociales. Aún cuando hablen con otros niños, es preciso echarles un ojo y ser más cuidadosos. Los menores deben crecer con libertad, pero también con alguien que los proteja y los guíe por un camino sano.

Hay que tratar de ser más conscientes y contribuir a la forja de un mundo más sano y sin riesgos. Proteger a los niños y luchar por más regulaciones en espacios digitales en aras de frenar estos abusos.

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