Fracaso del cacerolazo contra el gobierno y la cuarentena

Más allá del activismo en las redes sociales, en Buenos Aires las cacerolas no se hicieron escuchar y la movilización en las calles fue nula.

El cacerolazo y movilización convocados por el ala dura del macrismo y sus aliados libertarios en las redes sociales no tuvo eco en la vida real. Fracasó así la iniciativa luego del polvo levantado por los cacerolazos de la semana pasada a raíz de las fake news alrededor de la excarcelación de presos.

Muy pocos vecinos de la Ciudad de Buenos Aires se sumaron a la convocatoria. Apenas en los barrios mas acaudalados (Palermo y Belgrano) sonaron algunas cacerolas.

Por otro lado, nadie se sumó a la propuesta de salir a la calle, con barbijo y respetando el distanciamiento social, eso sí, para desobedecer la cuarentena.

La convocatoria demostró estar a años luz de las preocupaciones reales de la gente. Pues alcanzó ribetes delirantes al llamar a una movilización «en contra del comunismo», equiparando a la cuarentena con la imposición de ese sistema. Un fantasma que solo los sectores más radicalizados del macrismo tienen en la cabeza.

El macrismo duro, encabezado por el mismo Macri, Marcos Peña y Patricia Bullrich, alentó desde las sombras el cacerolazo, aportando recursos para la agitación en las redes sociales a través de un ejercito de bots y trolls. Sin embargo, el intento de manipulación política sobre preocupaciones reales, como la inflación y la incertidumbre económica, e infladas desde algunos medios de comunicación, como la cuestión de las excarcelaciones, no hizo mella en la población.

El fracaso del cacerolazo y la movilización demuestra que el consenso alrededor de la cuarentena frente al covid-19 es amplio y no se resquebrajó pese al mal momento económico.

Comments

comments