Fernández no asumió y ya consiguió su primer éxito diplomático: salvar a Evo

Evo Morales y Alberto Fernández
Evo Morales y Alberto Fernández

Frente a la pasividad de la gestión Cambiemos, que negó la existencia de un golpe de Estado en Bolivia y se limitó a “esperar” la sucesión de acontecimientos, el presidente electo tejió una complicada red de contención en la región y Europa para evitar un posible magnicidio en el Altiplan.

Alberto Fernández no asumió aún, pero estrenó un traje de liderazgo tanto en la región como en Europa intentando salvar la vida de Evo Morales y su gabinete, amenazados tras el golpe de Estado. Lo hizo hablando uno por uno con los presidentes de la región, inmediatamente después de pedirle a Mauricio Macri que no cierre embajadas y consulados en Bolivia porque no se trata de una cuestión política sino humanitaria. Junto a José Manuel López Obrador, presidente de México, el peronismo lideró las acciones internacionales de condena al quiebre institucional y de rescate de posibles víctimas. Una vez más, como en los 70 con exiliados argentinos, México es quien salva a militantes de la muerte. Pero Alberto fue más allá. Habló con el chileno Sebastián Piñera, contó con la enorme colaboración del presidente paraguayo y denunció lo que ocurría en Bolivia ante España y Francia. Repudió a la OEA, organismo al que responsabilizó como uno de los por sus acciones  que desencadenaron el Golpe. Y también a la política de Estados Unidos que una vez más avala los Golpes, como en los 70.

Fernández habló este martes con Gustavo Sylvestre en Radio 10 y contó los pormenores de su primera acción diplomática, antes de asumir.  “Es una  vergüenza lo que pasó en Bolivia, la actitud de la OEA, porque la auditoría que realizó es de un endeblez importante y está manipulada en todos sus resultados. Y aun así Evo había aceptado hacer una nueva elección, así que no se entiende el porqué del golpe de Estado”, sostuvo el presidente electo.

Destacó que no comparte lo que dijo el Departamento de Estado de Estados Unidos. “No hay ningún ejército victorioso como ha planteado el gobierno americano. No es verdad que haya garantizado la democracia, de hecho la impidió. Por eso ayer (por el lunes), cuando hablé de que ningún ejército había liberado a un pueblo y salieron enseguida los trolls de (Mauricio) Macri a ponerme como ejemplo a San Martín,  yo me estaba refiriendo al comunicado de Estados Unidos”.

El presidente Donald Trump avaló este tipo de acciones para derrocar gobiernos. Y Fernández manifestó su preocupación. “Por eso dije lo que dije, que no hay un ejército libertador en esto. El ejército decidió desobedecer a sus mandos naturales, por eso dije que Estados Unidos retrocedió décadas, volvió a los años 70 avalando intervenciones militares contra gobiernos populares”.

Y aclaró que  todo esto ocurre después de que Evo propone un nuevo proceso electoral. “Yo espero que Bolivia recupere la democracia y que llame a elecciones sin proscripciones.  Que la condición es que no se vuelva a presentar Evo. En realidad, que proscriban al Mas –Movimiento al Socialismo fundado por Morales– lo que significa es que no pueden ganarle”.

Para Fernández, fue un fin de semana aciago porque nadie garantiza la paz y la tranquilidad en Bolivia. “Hay millones de bolivianos que votaron a Evo y esa votación está siendo desatendida, para el continente no fue un buen tiempo”.

El mandatario electo hizo hincapié en la dificultad que tuvieron para garantizar la seguridad de Evo Morales, de su vicepresidente Álvaro García Linera, de sus ministros. “Eso finalmente lo logramos ayer (por el lunes) muy tarde. Y tenemos que agradecer la generosidad del presidente Mario Abdo de Paraguay, y siempre la de López Obrador (México), pero bueno, ya gracias a Dios están en vuelo. Y esperemos que su seguridad esté garantizada”.

Fernández contó que habló con el presidente de Chile, Sebastián Piñera, sobre la necesidad de garantizar la democracia en la región. En todos los casos, recalcó, y más allá de las afinidades o distancias ideológicas. “No es que hay democracia para unos y para otros no. Yo entiendo que los pueblos se manifiesten y se quejen, pero el método es el electoral, respetar las instituciones”.

El presidente electo, que en esta coyuntura regional lució como ya instalado en la Casa Rosada, rescató que el presidente Piñera está proponiendo un cambio en la constitución y hasta una serie de lógicas económicas. Y lo mismo pasa con Evo. Recordó que en Ecuador hay una sociedad que se ha levantado contra un gobierno que no escucha, que le propone ajuste que el pueblo no puede soportar. Y están siendo detenidos todos los opositores y los acusan de rebelión.

Fernández cuestionó al canciller Jorge Faurie, portavoz de la postura de Cambiemos que, por eso, enfrenta una inédita rebelión en el Palacio San Martín. El peronista se extrañó del esfuerzo argumentativo del diplomático: “No entiendo por qué no dice que hay un golpe de Estado”. Recordó que hubo un levantamiento de la Policía y las Fuerzas Armadas contra las autoridades instituidas y a eso se le sumó una serie de bandas que irrumpieron y destrozaron las casas de los dirigentes del MAS, persiguiendo a sus familias.

Una diplomacia en las sombras y efectiva
“Yo sé cómo piensa el presidente Macri y no esperaba algo distinto a los que me dijo. Pero alguien había tenido la idea de cerrar los consulados y las embajadas argentinas en Bolivia para que la gente no pida asilo, pero se lo planteé al presidente y lo revirtió. No es una cuestión política, sino humanitaria”, recreó Fernández sus contactos con el saliente inquilino de la Casa Rosada.

El rescate


Hubo un primer intento de ir a buscar a Evo, y a parte de su gabinete sobre el mediodía del lunes, pero alguien en Bolivia no autorizó el ingreso del avión fletado por el gobierno de López Obrador. El salvoconducto recién llegó por la noche. Lo fueron a buscar, pero el avión tenía que aprovisionarse de combustible. El Ejecutivo peruano, que había autorizado el pasaje por su espacio aéreo, le pidió que no vuelva a Lima  por las presiones que había sufrido y entonces hubo que buscar otro lugar. Entonces apareció Abdo, que autorizó el ingreso a Paraguay para que cargara combustible. “Y ahí fuimos consiguiendo los espacios aéreos que había que cruzar. Un gran trabajo de la Cancillería mexicana en forma conjunta. Fue muy difícil, pero por suerte rescatamos con vida al presidente y algunos de sus ministros”, destacó Fernández.

Hasta Europa


Alberto Fernández habló el domingo con el presidente español, Pedro Sánchez, y con su par francés, Emmanuel Macron. También con Rebeca Grisman, que representa a Estados Unidos en Europa, y con el canciller español, que emitió un comunicado muy duro pidiendo por la vida de Evo Morales.

“Espero que todo se ordene por vías democráticas y que el mundo condene la locura que desde Santa Cruz de la Sierra se ha desatado con (Fernando) Camacho porque es muy peligroso. Lo que hay que decir, más allá de la ideología la violencia que desata es increíble”, insistió Fernández.

Iban a la casa de dirigente del Mas, se llevaban a su familia, a algunos los llevaban a la plaza pública, lo sometían a vejámenes y así lo obligaban a renunciar”.

Fuente: elciudadanoweb

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