Emiliano «Dibu» Martínez, el arquero que necesitaba la selección argentina

El arquero Emiliano
El arquero Emiliano "Dibu" Martínez luego de tapar uno de los penales ante Colombia.

En el partido de ayer contra Colombia, demostró reunir cualidades físicas, técnicas y psicológicas más que suficientes para quedarse con un puesto que permanecía en disputa desde hace años.

Su particular estilo para atajar con éxito tres de cinco disparos en la definición por penales lo transformó en nuevo ídolo de las mayorías y en villano de los antis de siempre.

Al filo de la definición del partido de semifinales de la Copa América ante la siempre dura Colombia, se consolidó una nueva figura en la selección argentina. Se llama Emiliano «Dibu» Martínez y es el arquero de un equipo que, en los últimos cuatro años, venía atravesando serios problemas para confiarle a alguien la portería. Basta recordar a Wilfredo Caballero contra Croacia en Rusia 2018.

Un partido difícil

El encuentro contra la selección cafetera había comenzado de forma muy auspiciosa para la albiceleste con un gol tempranero de Lautaro Martínez y asistencia de Messi, sin embargo, ya en el primer tiempo la dinámica del partido comenzó a ser gradualmente controlada por los colombianos.

Esa misma situación se consolidó en el segundo tiempo, con el empate marcado por un imparable Luis Díaz, aunque luego Argentina, con Messi y su tobillo ensangrentado por una acción bestial de Fabra, y al 60% de su capacidad, reanudó el ataque y podría haberse llevado la victoria en los 90 minutos si no hubiera sido por una oportunidad increíblemente desperdiciada por Lautaro que tiró la pelota a la tribuna teniéndola debajo de un arco desprotegido por el arquero colombiano Ospina.

Estaban todos caídos y apareció Dibu

A lo largo del partido, Dibu, al igual que los otros encuentros en los que atajó como titular, demostró una seguridad y sobriedad que hacía rato no se veían en ningún arquero de la selección. Sin embargo, ese estilo, con el que se ganó la confianza de Scaloni, destacaría con luz absolutamente propia en la tanda de penales a la que fue el partido al finalizar el tiempo reglamentario.

Y así sucedió, a fuerza de seguridad y «locura», Dibu Martínez atajó tres penales al combinado nacional colombiano, y en ello mucho tuvo que ver la particularidad, totalmente impensada para quienes no comparten su cotidianeidad, de haberle hablado de forma intimidatoria a los jugadores colombianos que les tocó patear los tiros del punto penal.

Sin embargo, los «Mirá que te como», «Lo siento pero te como, hermano», «A vos te gusta mirar ¿No?» y «Hacéte el boludo, mirá que te conozco a vos» y otros dichos impresionantes a los desprevenidos y descolocados pateadores rivales, si bien hablan de una estrategia que quizás haya surgido del momento, no son mas que el reflejo de un arquero que cuenta con un poder psicológico y de concentración importante. Lo suficientemente importante como para imponerse en momentos donde suelen imperar los nervios y la ansiedad como una definición por penales en semifinales de un torneo continental de futbol de selecciones.

Una trayectoria de perseverancia, seguridad y concentración

Y es que para el arquero del Aston Villa inglés, equipo donde atajó como titular en toda la última temporada de la premier league luego de años oscilando entre el banco suplente del Arsenal y girar a prestamo en otros clubes británicos y españoles, la preparación mental siempre fue tan importante como la física y técnica.

La cabeza de Dibu fue un eje de su preparación como arquero desde que comenzó en las inferiores de Independiente, allá por los años 2000,en una época en la que el club de Avellaneda era un semillero de porteros (Oscar Ustari y Walter Assmann, por poner algunos ejemplos destacados) gracias a la gestión en ese área realizada por el ex arquero rojo Miguel Ángel Santoro.

Esa capacidad mental, así como su destreza, condición física, técnica y una cultura del trabajo heredada de sus padres (madre ama de casa, padre trabajador en el puerto de Mar del Plata) le valieron ser fichado a sus 17 años por el Arsenal de Londres. Equipo en el que, apadrinado por el entonces manager Arsene Wenger, vio pasar a estrellas como Thierry Henry, Cesc Fabregas y Robin van Persie.

La hora de la titularidad

Sin embargo, más allá de que estuviera en consideración de Wenger ( fue presentado por este como «el arquero del futuro»), nunca había podido ser titular porque ese puesto siempre fue para otros porteros como el español Almunia y el colombiano Ospina, y es por eso que se dedicó a jugaren otros clubes europeos hasta que, en el último año, tomó la decisión acertada de caer en el Aston Villa, donde en 38 partidos jugados recibió 46 goles, un promedio nada desdeñable para ser el arquero de un equipo de mitad de tabla en la premier.

La noche de ayer posicionó a Dibu en una situación de máxima popularidad entre los seguidores de la selección, más allá de los detractores de su estilo, quienes parecen nunca haber escuchado a alguien que hiciera algo así en una serie de penales, y pase lo que pase en la final del sábado contra Brasil, ya debería estar en la mira de más de un club europeo de mayor jerarquía en busca de un arquero seguro, con carácter y una mentalidad que solo tienen los distintos.

El nuevo rey de los memes

Otra área conquistada por el insólito arquero de la selección argentina ha sido la de los memes, pues luego de su heroica gesta gracias en parte a su técnica del trash talking a los futbolistas colombianos, la manufactura memística argentina en las redes sociales llegó a niveles históricos. A continuación, algunos ejemplos:

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