Documental expone trama de impunidad alrededor de femicidio de Liseth Barrera

Mural en homenaje a Liseth Barrera.
Mural en homenaje a Liseth Barrera.

El film se llama «Liseth no se suicidó, la mató su pareja, lo encubrió la policía de Santa Cruz y no lo investiga la burocracia del poder judicial» realizado por Emmanuel Pereda (El Otro Día Web), puede verse en Youtube desde esta semana, al cumplirse 2 años de su asesinato.

A 2 años del femicidio de la docente Liseth Barrera Carrasco, la Justicia apenas parece avanzar pasos hacia la resolución sobre quién fue el responsable.

En ese marco, se estrenó esta semana un documental que aborda este crimen y la impunidad que lo rodea como un producto del entramado judicial y policial provincial, que, en voz del realizador del documental, Emmanuel Pereda (Otro Día Web), fomenta injusticias para defender privilegios que involucran a la burocracia judicial y a la policía.

«Liseth no se suicidó, la mató su pareja, lo encubrió la policía de Santa Cruz y no lo investiga la burocracia del poder judicial» (así se llama el documental) se presenta como un informe sobre el caso que, junto al de Zulma Malvar, conmocionó a la provincia y al país hace dos años.

Pereda dijo al respecto, ante El Divergente, que el femicidio de Barrera, más allá de haber cobrado notoriedad, es una causa que quedó a un lado entre la Opinión Pública.

También expresó que ello sirvió para que quedará estancado en la más profunda de las impunidades y silencios construidos por medio de una cadena de complicidades policiales y omisiones de la Justicia.

Un documental cronológico

Su realización documental aborda, de manera cronológica, el momento previo y posterior al crimen.

En ese relato, construido en base a los testimonios de la familia y otros testigos que estuvieron en esos instantes, muestra, a través de la simple exposición de la información de los testigos, la debilidad de la coartada con la que se intentó ocultar la responsabilidad del novio en el femicidio.

De esa manera, el documental expone el funcionamiento de un sistema de impunidad en la corporación policial, que protege a elementos que obran en actos repudiables de abuso, crimen y corrupción.

Gonzalo fue un beneficiado de ese sistema, argumenta Pereda, ya que en paralelo a los momentos posteriores inmediatos al crimen, el joven, que es policía, fue trasladado a cumplir sus funciones en la localidad de Piedra Buena para que quedara fuera del radar de la investigación judicial.

El film también pone énfasis en la falta de voluntad por parte del poder judicial provincial para avanzar en la investigación del asesinato. Un ejemplo de ello fue el rotulo puesto al crimen de muerte simple, como si diera el margen de colar la posibilidad de que Liseth se haya suicidado, como indica la versión de su entonces novio y asesino.

Muy pocos avances, muchos obstáculos

Pereda dijo que recién en los últimos tiempos parecería ser que la Justicia comienza a dar pasos hacia la pista del femicidio, pues luego de poder investigarse el auto en el que estuvieron Liseth y Gonzalo antes del trágico desenlace, se pudieron rescatar unos guantes en los que había restos de pólvora.

No obstante, el periodista y realizador audiovisual expresó que las barreras que garantizan la impunidad siguen siendo muchas. Y que la base para destrabar al menos algunas de ellas están en la presión de poder llevar, por ejemplo, elementos de prueba como el celular de Liseth, a que sean investigados en otro lugar fuera de la influencia de la policía provincial.

El documental de Pereda se trata de una obra bien lograda que, de forma transparente, muestra, por medio del femicidio de Liseth, el funcionamiento de una trama de poder que pone en peligro la vida de las santacruceñas y santacruceños.

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