Desocupados autoconvocados de Puerto San Julián piden trabajo y recursos para merendero y comedor comunitarios

Desocupadas y desocupados de Puerto San Julián se movilizan por recursos para comedor y merendero.
Desocupadas y desocupados de Puerto San Julián se movilizan por recursos para comedor y merendero.

Representan el sector más castigado por la pandemia y la crisis económica. También piden trabajo, pero no reciben respuestas satisfactorias de las instituciones del estado local.

Un grupo de trabajadoras y trabajadores desocupados autoconvocados de Puerto San Julián busca trabajo y recursos para poder dar alimento a las familias que asisten al comedor y merendero que gestionan.

Este colectivo está conformado por 150 familias que integran un sector social excluido de la trama productiva debido a la crisis económica, iniciada ya hace dos años, y la pandemia, que vino a empeorar la probabilidades de que puedan integrarse nuevamente al mercado laboral formal.

En el caso de los desocupados, la mayoría antes se desempeñaban en la construcción, pero que, debido al parate económico, ahora sobreviven, en el mejor de los casos, con changas y trabajos temporarios en negro en la limpieza de casas, labores de albañilería o lo que se presente.

Juan Carlos Robles, referente de los desocupados autoconvocados, aseguró en La Mañana Líder que el grupo nació porque ninguno de ellos tiene trabajo y que se convocan principalmente para obtener empleo.

Una red de contención social autogestionada

No obstante, las necesidades del sector, que ocupa el escalón más bajo de la pirámide socio-económica de Puerto San Julián, los ha empujado a auto-organizar redes de contención, sin ayuda sustancial del gobierno ni de ningún bloque social o productivo, cuyas máximas expresiones son los comedores y merenderos, pues atienden la principal urgencia de esta población que es la de poder asegurarse un plato de comida.

Tanto el merendero, que tiene lugar en la calle Perón 2108, como el comedor, que se desarrolla en la Asociación Club Independiente los días lunes, miércoles y jueves, se sostienen gracias a las donaciones y a la contribución de quienes lo mantienen a través de lo que les entra por las changas y la venta de alimentos como tortas fritas.

Críticas a la municipalidad

Estos espacios de asistencia y solidaridad armados por y para los excluidos dimensionan de forma directa los problemas que existen en materia social dentro de la localidad.

Desde la municipalidad tomaron nota de ello y les piden a las autoconvocadas y autoconvocados que armen un estatuto de asociación civil para regularizar la asistencia del estado local al comedor y al merendero.

A través de Acción Social se proveen recursos pero, según el movimiento, son insuficientes para atender la demanda creciente de bocas que alimentar en los merenderos y comedores, pues cada vez están más poblados en proporción directa al empeoramiento de la economía.

Las desocupadas autoconvocadas señalaron además, según el medio Otro Día web, que los productos que reciben del Acción Social incluyeron polenta vencida y otros alimentos con el tiempo para su consumo al borde de caducar.

También observaron que el municipio pretende tercerizar la ayuda social en la labor que realizan tanto desocupadas como desocupados en el comedor y merendero en vez de dedicarse ellos a solucionar la cuestión de la pobreza alimentaria y la falta de empleo.

Contacto para donaciones

Frente a las limitaciones continuas que atraviesan, el movimiento de desocupadas y desocupados autoconvocados tiene las puertas abiertas a donaciones de la comunidad.

Los interesados pueden comunicarse con Juan Carlos Robles (1966536276) y acercarse al quincho de la Asociación Club Independiente los días lunes, miércoles y viernes de 9 a 14 horas.

También pueden comunicarse con Carolina (2966680083), representante las desocupadas autoconvocadas, o pueden acercarse al merendero que gestiona con sus compañeras, ubicado en Perón 2108.

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