Cuando lo ideológico es tan evidente que se refleja en cada acción.

Jamás había notado en vísperas del aniversario de la Independencia de la Patria esta sensación de nostalgia que se nota por estos días. Lo que se siente hoy es muy profundo, decepcionante, triste y desgarrador, porque esta es la víspera del Bicentenario de la Independencia Argentina.

Los hechos que se vienen sucediendo desde hacen exactamente siete meses nos están poniendo en un lugar que no es el que el 51 % de los argentinos quiso y mucho menos el otro 49 % que no eligió a un gobierno neoliberal, con un Presidente sentado “a la derecha de Alsogaray” metafóricamente hablando.
Porque seguramente, lo afirmo sin temor a equivocarme, un buen porcentaje de ese 51 % no eligió la brutal transferencia de ingresos de las clases más bajas hacia los sectores más encumbrados de la sociedad, no eligieron el feroz tarifazo en los servicios públicos, tampoco eligieron que tantos hermanos se queden sin trabajo, ni que la industria nacional tenga que ir cerrando puertas porque las importaciones los hacen quebrar, ni que las economías regionales estén cada vez peor o tener que por segundas o terceras marcas al comprar comida porque ya no alcanza el sueldo para las de primera y tantas otras cosas que están pasando y que estoy segura que muchos de esos compatriotas que votaron confiados un “cambio” jamás imaginaron que sería lo que hoy están viviendo.
Tampoco imaginó un porcentaje importante de ese 51 % que se repetiría tanto, pero tanto la historia que hasta las palabras del Presidente se asemejan a otras de los años 90 “si decía lo que iba a hacer me encerraban en un psiquiátrico” dijo MM, casi plagiando al que dijo “si decía lo que iba a hacer no me votaban”.
Pero volviendo a la sensación que invade a tantos en esta víspera que debería ser todo alegría y felicidad, se siente el gusto amargo de la impotencia ante un grupo de gobernantes que se llevan todo por delante amparados por el Poder Mediático y una Justicia adicta que bloquea cualquier intento de poner un freno a tanto atropello y felonía hacia los intereses del único Supremo que es el Pueblo.
La sensación de que la Patria no les importa, que 200 años de Independencia los pisotean poniendo al rey de España en el estrado junto al Presidente en vez de estar acompañado por todos los ex Presidentes Constitucionales para festejar juntos un día tan importante, olvidándose de las banderías políticas por un momento. Poner 7.000 mil metros de vallas que separen al Pueblo de la élite gobernante en un día en el que deberíamos estar festejando todos juntos, gobernantes y gobernados no tiene parangón. Pero eso sí, se los vio muy felices a todos disfrutando y festejando el 4 de julio la independencia de EEUU en su embajada.
Lo mínimo que nos merecíamos los argentinos en esta fecha era un festejo como el del Bicentenario del 25 de mayo de 2010, pero claro, la ideología de quienes nos gobiernan ahora está en las antípodas de quienes lo hacían en el año 2010. De todos modos…llegó el ¡¡BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE LA PATRIA!! ¡¡VIVA LA PATRIA!!

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