Cuando el impulsor de Ficha Limpia avaló la corrupción en Puerto San Julián

El concejal por el radicalismo Mario Piero Boffi.
El concejal por el radicalismo Mario Piero Boffi.

El concejal Mario Piero Boffi busca posicionarse como campeón de la transparencia, pero contribuyó a la corrupción del ex intendente Antonio Tomasso, cuyo gobierno terminó hace apenas 2 años.

En la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante se aprobó como ordenanza el proyecto Ficha Limpia.

La iniciativa fue impulsada por el concejal Mario Piero Boffi (UCR) e impone la inhabilitación para postularse a cargos electivos a todas las personas que tienen condenas en primera o segunda instancias sobre delitos dolosos graves vinculados a la corrupción y la integridad sexual de las personas.

Se trata sin dudas de un hecho que posiciona a Puerto San Julián en un lugar visible dentro de la lucha contra la corrupción política al ser la primera ciudad santacruceña que lo aprueba.

Sin embargo, hay antecedentes que obligan a este medio a poner la lupa sobre lo realizado por su impulsor durante los años en los que Puerto San Julián fue gobernado Antonio Tomasso (2015-2019).

Avalando el despilfarro de fondos y el capitalismo de amigos

Y es que durante ese periodo, el Concejo Deliberante que Piero Boffi integraba ya como concejal por el oficialismo funcionaba como la escribanía del entonces intendente.

Mientras Tomasso fue mandatario comunal, Piero Boffi y los otros 2 concejales por el radicalismo (Mariana Jaime y Héctor Bórquez) avalaron malos manejos de fondos y condonación de deudas al holding económico del entonces jefe municipal, integrado entre otros negocios por Universal Video Cable (UVC).

Respecto al manejo discrecional de recursos públicos, el HCD de Boffi, Jaime y Bórquez aprobó la contratación millonaria en 2016 del ingeniero Senlle por $5.963.500 para la realización «urgente» de una obra. Lo extraño es que la Secretaría de Obras Públicas contaba ya con personal para las mismas tareas que iba a realizar Senlle.

En relación a UVC y otras empresas de Tomasso, el legislativo local, en aquellos años, aprobó una compensación de deuda a la empresa que no contó con análisis de costos, relevamientos económicos ni análisis de deudas. Un proceso desprolijo y opaco.

La compensación alcanzó obligaciones por 12 vehículos, 9 terrenos y 3 renovaciones comerciales ligadas respectivamente a la operadora de cable, telefonía e internet, servicio de velatorio y consultorio médico.

Otro caso de condonación de deuda fue el que involucró al mismo Tomasso con quien fuera su secretario de Obras Públicas, Domingo Roca. También aprobada por la escribanía deliberante comandada por la mayoría automática de Piero Boffi, Bórquez y Jaime.

Ficha sucia

Claramente, ni el radicalismo ni el concejal Piero Boffi tienen una ficha limpia, pues avalar el amiguismo y el quiebre de fronteras entre el interés público y el privado, como se vio con la aprobación de la ayuda que Tomasso, desde la intendencia, dio a sus propios negocios, no constituye un antecedente de transparencia y honestidad.

Aquellos quienes pretenden ubicarse como campeones contra la corrupción deberían andar con cuidado, no sea cosa que algunas causas que duermen en los juzgados, como las mencionadas, sean activadas y obstruyan sus ambiciones y trayectorias por una ley que impulsaron

Comments

comments