Consejos para dormir mejor a la noche

Frente al flagelo del insomnio, la distracción es una herramienta que sirve.

Sin embargo, ser plena y pacíficamente conciente de nuestros problemas unos minutos al día es mucho más eficaz para conciliar el sueño nocturno.

El insomnio es un mal contemporáneo que, en los años de la pandemia del COVID-19, ganó terreno de forma asombrosa en la población de Puerto San Julián y el país.

Mientras que en 2020 un 51% de las y los argentinos afirmó haber dormido mal en promedio, esa cifra se elevó al 60% en 2021.

Las causas del insomnio son múltiples: horarios irregulares, consumo de estimulantes (tabaco, alcohol, etc.), enfermedades y dolores físicos, medicamentos y trastornos neurológicos, entre otros.

Detrás del insomnio se oculta un estado de hiperactivación mental. Cuando el cuerpo debe descansar, el cerebro sigue su trabajo de forma totalmente enajenada.

Lo peor es que está hiperactivación hace que el cerebro trabaje día y noche, con las consecuencias que ello genera en la psique y el físico humanos.

Una solución habitual a este sobre pensar constante (por lo general asociado a preocupaciones) es el entretenimiento.

La distracción puede llevarse a cabo viendo deportes, películas y series, practicando deportes, acostarse en horarios regulares y evitar la luz azul, entre otras salidas.

Sin embargo, la distracción, más allá de que pueda funcionar momentáneamente, muchas veces es un parche temporal que, cuando concluye, da lugar a qué emerjan las preocupaciones de nuevo y cuando necesitamos descansar del entretenimiento y el trabajo.

Por una toma de conciencia tranquila de nuestros problemas

Frente a las limitaciones de la distracción, entonces , es necesaria una alternativa que no consista en la evasión de las preocupaciones que alteran el sueño.

Esa alternativa se asocia a la necesidad de plantar cara a las preocupaciones de una manera conciente pero sin estresarse, más bien siguiendo el sendero de la tranquilidad frente a la ansiedad y la exageración de los mismos.

Dedicarle aunque sea 15 minutos al día a ver esas preocupaciones por fuera de la enajenación y la impulsividad.

Pensar en los posibles escenarios y soluciones a los mismos sin esa sensación de que cuelga una guillotina encima de nuestras cabezas.

A esa gestión conciente y tranquila de las preocupaciones se le llama mindfulness.

Al seguir esta alternativa de la toma pacífica de conciencia sobre los problemas cotidianos, es posible liberar la cabeza de pensamientos ansiosos al momento de dormir por las noches.

El mindfulness y la distracción pueden ser una combinación eficaz y necesaria para contrarrestar el insomnio y vivir un poco mejor.

Comments

comments