La entrega de los Martín Fierro no pudo tapar los despidos.

Los discursos políticos con agradecimientos a uno u otro lado siempre son de esperar, pero esta vez los participantes fueron más lejos.

Hoy en el País el tema de los despidos está en la agenda diaria de los argentinos, es motivo de conversación en reuniones sociales, en lugares de trabajo, en la mesa de las familias preocupadas porque no “les pase a ellos” y como no podía ser de otra manera, llegó a los escenarios de la entrega de los Martín Fierro en la noche del domingo.
El humorista de Duro de Domar Préstico, fue el primero en manifestarse diciendo que lleva 15 años trabajando en la tv y es la primera vez que lo despiden. Se solidarizó con los trabajadores argentinos que han quedado sin empleo, aclarando “estoy hablando de trabajadores, no de ñoquis”.
Por su parte Pablo Ramos, guionista de Historia de un Clan, quiso dedicar su premio a los “compañeros de Tiempo Argentino y a todos los que se quedaron sin trabajo”, mientras que Santiago del Moro hizo mención a los que “están sin laburo, que la están pasando mal y nos están mirando” (casi como si le ¿diera vergüenza estar ahí mientras otros sufren la desocupación?).
Quien obtuvo el Martín Fierro al mejor cronista, Mario Massacesi al recibir su premio manifestaba «En los últimos meses muchos compañeros, cronistas, movileros de otros medios han quedado literalmente en la calle. Los periodistas queremos preguntar pero para preguntar necesitamos trabajar. Mi solidaridad con todos ellos».
La nota sobresaliente la dio alguien que no ganó su terna pero quiso manifestarse de todas formas, Diego Brancatelli, quien al ser enfocado por la cámara levantó un cartel que decía “BASTA DE DESPIDOS”.

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