Aumentó consumo de psicofármacos por la pandemia del COVID-19

El consumo de psicofármacos aumentó durante la pandemia del COVID-19.
El consumo de psicofármacos aumentó durante la pandemia del COVID-19.

La falta de regulación y el fácil acceso a ellos en un contexto de crisis económica y pandémica provocó un aumento notable en su comercialización.

También subió la automedicación y el aumento de dosis. Los jóvenes, quienes más toman sin receta médica.

Mayor la adicción, más se profundizan los problemas de ansiedad y depresión.

El impacto de la pandemia del COVID-19 en Argentina provocó un aumento en el consumo de psicofármacos entre la población.

En paralelo a la expansión del virus alrededor del país y el mundo se generó el crecimiento de una fenómeno oculto: la pandemia mental.

Y es que el encierro que se prolongó de marzo al segundo semestre de 2020 sumado a la crisis económica de proporciones ya históricas que se vive no tuvo otro resultado en términos de salud mental que el de un continuo deterioro, alimentado no solo por la falta de oportunidades de progreso y la incertidumbre generada por la situación, sino también por el aumento en el consumo de medicamentos para el sistema nervioso.

El elevado uso y abuso de psicofármacos no es nuevo, pues ya venía de la pre-pandemia. 15 de cada 100 personas, o sea, 3 millones de habitantes, tomaba en 2019 este tipo de remedios bajo prescripción de un profesional según datos de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR).

Alprazolam y Clonazepam, a la vanguardia del pelotón

Entre los principales medicamentos consumidos de esta índole se encuentran el Alprazolam y el Clonazepam. Ambos fabricados por laboratorios nacionales que se venden solo con receta médica. El primero se utiliza para combatir estados de ansiedad, estrés y angustia, mientras que el segundo es usado para mitigar ataques epilépticos y problemas psiquiátricos.

La comercialización de los 2 psicofármacos subió en 2020: la venta de Clonazepam creció un 3,93% (187 mil unidades respecto al 2019), mientras que el Alprazolam ascendió el doble (6,31%, 286.801 unidades respecto a 2019).

El aumento total en la venta de medicamentos que inciden en el sistema nervioso central está en el orden del 6,5% en relación entre 2020 y 2019. El mercado de este grupo se expandió en 6.990.573 unidades. Los que encabezan el pelotón de este rubro de fármacos son los antipsicóticos, los hiptónicos y los neurotónicos.

Automedicación y abuso

Otro fenómeno que toma fuerza dentro del problema de la medicalización generalizada contra trastornos nerviosos es el de la automedicación y el aumento en las dosis suministradas.

El consumo sin prescripción médica alcanza a 2 de cada 10 personas que alguna vez se medicaron, es decir, un 20%. Esta conducta predomina más en los hombres (31%) que en las mujeres (14%). Asimismo, los jóvenes representan el rango etario que más consume psicofármacos sin receta previa (53%).

Los trastornos ligados a problemas de salud mental aumentaron o prevalecieron mayormente en quienes aumentaron sus dosis de psicofármacos en relación a los que mantienen la misma cantidad por tiempo indeterminado.

En este marco, un 43% de quienes aumentaron su consumo sufren problemas de ansiedad frente a un 14% de quienes siguen consumiendo la misma cantidad de fármacos, un fenómeno de igual característica se observó con quienes padecen depresión.

De alguna manera hay que viajar

El crecimiento del consumo de psicofármacos en el país va acompañado del abuso de otras drogas como el alcohol y el tabaco.

Distintas salidas que encuentra la clase trabajadora media y baja para evadir una dura realidad ante la falta de otras alternativas que van desde poder pagar deudas y subsistir a no poder viajar y ahorrar para invertir en proyectos de vida.

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