Amigos por el Patrimonio de Puerto San Julián busca preservar ex comisaría

La ex comisaría, entre abandonarse al mercado inmobiliario o ser reconvertida en un espacio de interés histórico.
La ex comisaría, entre abandonarse al mercado inmobiliario o ser reconvertida en un espacio de interés histórico.

Lo consideran un edificio histórico. Quieren detener la venta de la propiedad porque significaría la demolición del inmueble. No hay respuesta de los concejales a la petición.

La Asociación de Amigos por el Patrimonio, espacio que defiende los inmuebles y lugares históricos de Puerto San Julián, quiere preservar la propiedad donde se encuentra la ex comisaría de la localidad.

Pablo Walker, miembro de la asociación, expresó a UVC Noticias que si se llega a vender el terreno, el inmueble será demolido para construir un gimnasio.

El historiador subrayó que, más allá de no haber sido siempre una comisaria y haber cambiado su funcionalidad, el inmueble fue una de las edificaciones levantadas por los primeros colonos de lo que es hoy Puerto San Julián. Ese rasgo, el haber sido construido en 1906, lo dota ya de un valor Histórico.

Agregó que, si bien no se sabe el tiempo preciso en el que fue una comisaría, la edificación funcionó como tal hasta 1933.

Sin embargo, es importante resaltar también, dijo Walker, al lugar como uno de los ámbitos en el cual se libró la represión contra los movimientos obreros a lo largo y ancho de la Patagonia entre los años 10 y los años 20 del siglo XX.

Memorial sobre los fusilamientos contra el movimiento obrero anarquista, la ex comisaría es un lugar de relevancia no solo para la historia local, sino también para la provincial y nacional, y la vinculada al devenir de la clase trabajadora.

Las gestiones de los Amigos del Patrimonio por defender el espacio comenzaron en abril de 2018. Le habían propuesto al Honorable Concejo Deliberante (HCD) que gestionaran el lugar como espacio de interés histórico, mientras que al propietario del lugar le brindaban una nueva vivienda a cambio de ceder el inmueble.

El propietario, un vecino de edad avanzada y con problemas de salud, aceptó la idea de vivir en una vivienda nueva y con todas las comodidades a cambio de dar la ex comisaria, una estructura derruida que necesita de refacciones. No obstante, el legislativo municipal no respondió a la propuesta de la asociación. La misma dinámica se repitió este año con los mismos resultados.

La falta de respuesta indica que, en una circunstancia económica de crisis, impera la voluntad del estado local de no intervenir en la dinámica del mercado inmobiliario y dejar que un edificio considerado patrimonio histórico sea demolido.

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