La mató dentro de su celda en 2015

El femicida de Maira se volvió a casar

Dagoberto Torres fue condenado este año por el femicidio de Maira Fernández, la mamá de sus hijos a quien ahorcó mientras lo visitaba en la cárcel. Ahora él se volvió a casar y la madre de Maira no lo puede creer.

En noviembre de 2015, Dagoberto Torres asesinó a Maira Fernández, su pareja (18) y madre de sus dos hijos cuando fue a visitarlo a la comisaría de Puerto San Julián donde se encontraba detenido por intento de homicidio.

El caso generó una enorme conmoción en Santa Cruz, debido a que el femicidio sucedió adentro de la celda sin que nadie en la dependencia pudiese alertarlo, esto, producto de que en aquel entonces la policía le permitía a los detenidos cubrir sus espacios con sábanas y frazadas para resguardar su ‘privacidad’.

Por este hecho existe además una causa civil contra las autoridades de la Comisaría, ya que Torres tuvo tiempo de asfixiarla frente a su bebé y la ayuda no llegó sino hasta que el femicida avisó lo que había hecho.

Torres, que tenía con Maira dos hijos, uno de tres años y el otro de siete meses, estaba entonces preso por intentar matar a un joven con el que la celaba. Era posesivo y existían sobrados registros de que ejercía violencia de género contra ella.

En abril de este año, la cámara criminal de la primera circunscripción lo condenó a prisión perpetua por el femicidio y TiempoSur pudo confirmar que ya tiene una nueva pareja.

La mamá de Maira, Cristina Morales, se enteró de la noticia ayer cuando se le pidió una opinión del tema. “No lo puedo creer, él ni siquiera debería estar ahí, tendría que estar en una cárcel de máxima seguridad después de lo que le hizo a mi hija”, se quejó.

Cristina tiene la guarda de los hijos de Maira que hoy tienen seis y tres años y a los que quiere eximirlos del apellido del hombre que les quitó a su mamá.

 

“Son mis pilares, es muy duro levantarte todos los días y ver que tu hija no está”

 

por eso “no puedo entender cómo una mujer se casa con una persona así, la compadezco, pobre piba, no entiendo cómo puede tener el coraje de ir a verlo”.

Fuentes judiciales confirmaron a este diario que para poder casarse, Torres pidió autorización, “lógicamente, adecuándose a las exigencias del encierro carcelario” dijeron.

Ante los ojos del Tribunal, independientemente del delito que cometió, el femicida está condenado y cumple su pena conservando el derecho de casarse, pero además consideraron que como el derecho penal no hace prevención del delito, tampoco podrían suponer que tal vez Torres intente agredir a su actual pareja, nuevamente dentro de su celda.

“En realidad toda la decisión y la voluntad pasa por quien quiere contraer matrimonio con el interno, sobre todo si tiene conocimiento de cuál fue el delito por el que recayó pena” explicaron.

Fuente y Foto: www.tiemposur.com.ar

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